Castillos de Naipes

¡Son una maravilla! Es realmente asombroso ver castillos de naipes bien construidos; observándolos, trato de dimensionar cuánto tiempo, esfuerzo, dedicación y cuidado fueron invertidos en ellos. Sin embargo, aunque los castillos de naipes pueden representar grandes edificaciones, son frágiles; el peso que pueden soportar es despreciable, basta con aplicar un poco de fuerza en cualquiera de sus elementos para ocasionar grandes daños en su estructura, si no el colapso total de ella.

La principal razón por la que un castillo de naipes resiste tan poco a una fuerza que se aplique contra él es por la falta de cohesión entre sus elementos.  Sabemos también que el material del que están hechos es muy débil, son sólo cartas delgadas y livianas de cartón o plástico, pero aun cuando fueran láminas de titanio, si nada las une entre sí y se pudiera construir con ellas un castillo, este seguiría siendo susceptible a ser derribado con un solo dedo.

Los movimientos sísmicos producen vibraciones en la superficie terrestre, pueden hacer que una construcción sufra tales daños que se derrumbe o se considere no habitable. En Colombia las edificaciones están reguladas por la Norma Colombiana Sismorresistente NSR-10, que establece parámetros tanto para los materiales como para los sistemas constructivos. Un edificio sismorresistente debe ser capaz de soportar las fuerzas que un sismo pueda imprimirle.  Esto no significa que será inmune a los movimientos sísmicos, sino que los soportará sin colapsar, guardando así la vida de sus habitantes.

En términos generales, un edificio está conformado por elementos perfectamente unidos entre sí, que soportan su propio peso y el de las cargas que le son impuestas.  Debe tener cimientos que pueden consistir en pilotes, o zapatas, o vigas de cimentación, o una combinación de ellos.  La superestructura suele contemplar vigas, columnas, placas, muros reforzados o no, entre otros elementos, para finalizar con la cubierta, que puede ser de una gran variedad de materiales.  Si los elementos de dicho edificio no tienen resistencia adecuada para su función y/o la cohesión entre ellos no es suficiente o sólo están superpuestos como los naipes, la edificación entera colapsará.

En la Biblia, el Señor dice que somos “edificio de Dios” (1 Co. 3:9 RVR1960).  Nos compara con una edificación constituida por Él, formada por apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, cuya función es “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Ef. 4:11-13); y sigue diciendo que “todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe [de Cristo] su crecimiento para ir edificándose en amor” Ef. 4:16 RVR1960).

En este “edificio de Dios”, la norma que nos rige es la Biblia.  Quienes hacemos parte de este edificio, debemos obedecerla, pues es la Palabra de Dios, la que establece todo lo necesario para no colapsar. Las Escrituras nos muestran a Jesús, autor de la vida, en quien tenemos salvación.  Si obedecemos su Palabra y nos mantenemos unidos en un mismo sentir, no nos derrumbaremos, sino que nos ayudaremos mutuamente en amor.

Procuremos en amor la unidad como hermanos, para que no seamos castillos de naipes. El amor es el aglutinante dado por Dios para que nos mantengamos fuertemente unidos en Él, pues “Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él” (1 Jn. 4:16 RVR1960).

Marysol Cecilia Rodríguez Zuleta

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG

8 comentarios en “Castillos de Naipes”

  1. HECHOS 20:32 Y ahora , hermanos os encomiendo a Dios , y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificarnos y daros herencia con todos los santificados.

  2. Nancy Esther Rodríguez Zuleta

    Gracias a Dios, quien produce la unidad es su Espíritu Santo, nosotros solo debemos ser moldeables en sus manos. Gracias Sol.

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