Certezas

El 2020 para muchos fue un año difícil. Ninguno esperaba todo lo que aconteció mundialmente con la pandemia, cómo eso afectó la economía y cómo tuvimos que acostumbrarnos a una nueva forma de vida desde nuestras casas.  Todo era incierto; cada día surgían novedades acerca de este virus y maneras de enfrentar la situación. Continuamente procurábamos enterarnos de los decretos nacionales que se dictaban, cómo irían resolviendo los sectores económicos al tiempo que se medía el comportamiento de la pandemia en nuestro país y se anunciaban reaperturas y medidas de control.

Aunque no tengamos certeza de cómo será el 2021, qué cosas sucederán o qué seguirá con esta pandemia, tenemos una certeza, Dios es inmutable, Él es el mismo ayer, hoy y siempre.  “Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia, ni varía como una sombra en movimiento” (Stg. 1:17 NTV).

La Biblia dice que uno de los atributos de Dios es su inmutabilidad. Nuestro Señor no tiene días buenos o malos, Él es siempre Dios; nos ha dejado en su Palabra certezas para afrontar este nuevo año. Quiero compartir tres de esas certezas que nos animan a tener esperanza.

Dios es bueno y para siempre es su misericordia. Los Salmos repiten mucho esta expresión (Sal. 100:5; 106:1; 107:1; 118:1, 29; 136:1); Dios es bueno con su Pueblo, su bondad se manifiesta en que continuamente está bendiciéndonos, desde el momento en que nos levantamos y podemos respirar, nos bendice con nuestra familia y amigos, con su provisión, con salud, nos bendice enviando su Palabra justo a tiempo, nos ha bendecido con la salvación en Cristo Jesús, llamándonos ahora sus hijos. Si nosotros que somos malos sabemos dar buenas cosas a nuestros hijos, ¡cuánto mayor será la bondad de Dios, que es un Padre perfecto! (Mt. 7:11).  Romanos 12:2 también enseña que podemos comprobar la voluntad de Dios que es buena, agradable y perfecta, su voluntad para nosotros siempre busca nuestro bien.

Dios está haciendo su obra en nosotros.  Lo segundo que podemos recordar es que, en su buena voluntad, Dios continuamente está actuando en nuestras vidas. No controlamos las cosas que pasan a nuestro alrededor, pero podemos confiar en que Dios usa cada situación para moldearnos y hacernos más como Él. Todo lo que el Padre permite en nuestra existencia tiene un propósito y obra para nuestro bien (Ro. 8:28). Además, su Palabra expresa que Él completará su obra hasta el fin de los días, así que estamos en ese proceso, seguimos siendo perfeccionados.  “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva” (Flp. 1:6 NTV)

Dios ha prometido estar con nosotros hasta el final.  “Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo” (Mt. 28:20 NVI).  La promesa del Señor es permanecer con nosotros siempre, eso debe darnos paz, porque si Él está en nuestra barca podremos enfrentar todas las tormentas por más duras que sean. Dios no ha restringido el acceso a su trono, por el contrario, podemos llegar a Él confiadamente, disfrutando esa relación que nos ha otorgado en Cristo Jesús. Por más desafíos que este año traiga, tenemos la certeza de que Dios camina a nuestro lado y no nos dejará solos. ¡Aleluya!

Quiero invitarte a meditar, ¿qué otras promesas encuentras en la Palabra que nos animan a confiar en Dios para afrontar este nuevo año?

Manuel Martelo Verbel

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG

7 comentarios en “Certezas”

  1. Gracias Dios por tu inmutabilidad no has dejado de ser Dios y estoy agradecido por tu bondad y sostenimiento de mi vida , Gracias manuel por esta reflexion.

  2. Marysol Cecilia Rodríguez Zuleta

    Gracias Señor por la certeza que podemos tener en ti y en tu Palabra!!! Gracias Manuel por esta bella reflexión

  3. Gracias Dios por tu provisión, gracias Dios porque permaneces fiel y no cambias que mayor esperanza que está, y tú palabra que nos infunde aliento.
    Gracias Manuel. Dios te bendiga. Una palabra muy alentadora.

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