Como agua entre los dedos

He entendido en la vida, que el tiempo es algo que Dios creó y yo no puedo ni alargarlo, ni estirarlo, sino mi obligación y compromiso es usarlo sabiamente”, William Arana.

Hace días escuché una meditación, quien enseñaba abría con esta frase, no pude dejar de pensar en lo que dice la Biblia  “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos, por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.” (Ef. 5:15-17 RVR1960)

Es una realidad que malgastamos el tiempo, que muchas veces se nos va como agua entre los dedos, en cosas que no aprovechan para nada, que no nos edifican y me atrevería a decir que hasta en cosas que nos destruyen y nos alejan de la meta en Cristo Jesús.

En estos días que, por primera vez para muchos, tenemos largas vacaciones, es bueno meditar hasta este punto en qué hemos estado invirtiendo nuestro tiempo;

cabe preguntarse ¿será que he hecho buen uso de este recurso? ¿en que lo he invertido?, ¿en crecer en el Señor?, ¿en mi familia?, ¿en amigos?, ¿en trabajo?, ¿en qué? Cuándo todo esto pase ¿podré decir que invertí sabiamente mi tiempo?

En Efesios 5, la Palabra de Dios nos exhorta a andar como hijos de luz, no en las obras infructuosas de la carne, sino en el amor de Cristo, en la verdad, en bondad, en justicia, en obediencia.  Esto es de todos los días, porque nuestro llamado a ser hijos comprende los siete días de la semana.

En el estudio de Efesios 5:14-20, el portal Escuela Bíblica dice del creyente que “su forma de vivir tiene que revelar la urgencia de la hora en que nos encontramos, y la importancia de vivir para Dios. Y el objetivo principal de su vida tiene que ser el de permanecer en la voluntad de Dios. El creyente tiene que actuar en la esfera de la voluntad de Dios de la misma manera en que el tren anda sobre los rieles, y se supone que su conducta en este mundo demuestra que pertenece a Cristo.”[1]

 

Qué triste es pensar en las veces que hemos arrojado el tiempo a la basura, que hemos permitido que se escurra entre nuestras manos como el agua.  Una de las cosas valiosas que se va y no regresa es EL TIEMPO, no tenemos una máquina para retrocederlo, lo que sí tenemos es la oportunidad de redimirlo y darle el uso correcto que Dios quiere.

Decidamos hoy darle provecho a cada segundo, minuto y hora de nuestra vida, no sabemos el día en que el Señor nos llame a su presencia.  Por mi parte, quiero sentir que doy valor a cada uno de mis días en Dios, que no pierdo la oportunidad de darle gracias y de bendecir a los demás, de decir un ¡te quiero! y demostrarlo, de ayudar a quien lo necesite y, sobre todo, quiero aprovechar cada oportunidad de servir al Señor en su obra, de hablar de su amor a otros y acercarme cada día más al cumplimiento del propósito con que Dios me creó.

Como dice Eclesiastés 3, hay tiempo para todo y todo tiene su hora debajo del cielo, no desperdiciemos más nuestro tiempo con cosas que no aprovechan a nuestro espíritu, establezcamos prioridades y actuemos cada día como lo que somos, hijos de Dios que saben andar en la luz en medio de un mundo oscuro.

¿Qué vas a hacer hoy?

Mayra Quiñones Herrera

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG

11 comentarios en “Como agua entre los dedos”

  1. Nellys Marina Rodríguez Zuleta

    Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos… Gracias, Mayra por esta palabra y por recordarnos este principio bíblico que con tanta frecuencia olvidamos

  2. Judith Benedetti

    así es mi querida Mayra aprovechar el tiempo ahora que tenemos vacaciones colectivas. a mí no me alcanza el tiempo para escuchar tantas predicas y el material tan bueno que nuestra Iglesia proporciona

  3. Amén y amén!! Que buena exhortación, cuando aún hay tiempo para “redimirlo y darle el uso correcto que Dios quiere”, gloria a El porque aún nos lo permite. Gracias mayra por reflexión, Dios te bendiga.

  4. Dios nos ayude a administrar bien el tiempo, a aquellos que ahora cuentan con mucho tiempo disponible y quiénes ahora estamos un poco más atareados. Bendiciones Mayra

  5. Carlos Osorio Berrio

    El tiempo es un gran regalo que nos ha sido dado por el Señor para hacer uso glorioso del mismo establecer su reino en la tierra.
    Gracias Mayra por esta palabra.

    1. Esta ha sido mi petición que Dios me ayude administrar bien el tiempo, porque cuando aveces creemos que tenemos más tiempo libre no lo sabemos aprovechar. Muchas gracias Mayra.

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