El vivir es Cristo

Hace unos días acompañaba a mi abuelo en una diligencia, que incluía una visita a la Iglesia donde nos congregamos habitualmente en Valledupar. Al llegar nos encontramos con un hermano y buen amigo que labora allí. Hace unos meses él sufrió de un fuerte quebranto en su salud, que lo llevó a estar en una UCI por largos días. Repuesto definitivamente y hablando con nosotros acerca de su experiencia nos comentaba, en sus palabras, que sintió como si hubiese estado a las puertas del cielo y el Señor le hubiera dicho “todavía no, no estás en la lista para ingresar aún”, y lo había devuelto a seguir trabajando en su obra, porque aún tenía cosas en las que ser usado por Dios aquí.

Esta historia me pareció llamativa para estos tiempos que vivimos a raíz de la Covid-19. Seguramente todos hemos conocido a personas que han luchado contra esta enfermedad en los últimos meses, en nuestra familia o incluso nosotros mismos. Es probable que varias de esas personas hayan perdido la batalla y hayan partido de este mundo, pero otras, gracias a Dios, han sobrevivido satisfactoriamente.

La acción de gracias por estas últimas es más que justificada dado el potencial que hemos visto en este virus, e incluso por aquellas personas que fallecieron pues como dice Pablo “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tes. 5:18 RVR1960). Pero siento que sí es muy necesario, además del correcto agradecimiento, llevar nuestros pensamientos sobre los motivos por los que no hemos sido aún llamados a las moradas celestiales. De seguro el virus no es el único peligro que afrontamos, en realidad todos los días debemos estar agradecidos por la vida.

Esto nos debe poner a meditar sobre cuál es nuestro propósito, qué es lo que estamos llamados a hacer en este mundo, por qué no fuimos aún recibidos allá. Entender esto puede llegar a ser muy importante: una oportunidad para alinear nuestros planes con el propósito de Dios, y una motivación tremenda a la hora de desempeñar esa labor.

En Filipenses 1, Pablo reflexiona sobre cómo sus prisiones (se encontraba en ese momento en una) y males habían redundado en el progreso de la predicación, y que fuere cual fuere su destino, Cristo sería magnificado, “o por vida o por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Fil. 1: 20b-21 RVR1960). En este pasaje siempre solía quedarme con la poderosa declaración de Pablo sobre la muerte. Es imposible no conmoverse con esa fe que frente a lo que sería la peor tragedia a los ojos del hombre, la muerte, solo ve una ganancia: estar con Cristo, “lo cual es muchísimo mejor” (Flp. 1:23b RVR1960).

Sin embargo, vale la pena ver esa otra parte también valiosa de su declaración: el vivir es Cristo. Para Pablo su propia existencia solo tenía sentido si esta era para el “beneficio de la obra”, lo que implicaba desprenderse de estar con Cristo, de su propio bienestar eterno, de su propio deseo, para trabajar por el bien de los hermanos a quienes dirigía su Epístola. Era tan fuerte su pasión por cumplir con la misión, el propósito que le habían encomendado, que lo dejaba en la diatriba de no saber si le convenía estar con Cristo o estar en el mundo (Flp. 1:22).

Creo que si hemos llegado hasta acá en medio de esta crisis, todos debemos preguntarnos: ¿Cuál es la razón por la cual sigo con vida? ¿Qué demanda Cristo de mí?

Daniel Fernando Bertel Rodríguez

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG

11 comentarios en “El vivir es Cristo”

    1. Yudy torres Fortich

      Heme aquí señor, delante de ti , sé tú Padre bueno dirigiendo todo o qué haga o deje de hacer , pon en mi un corazón obediente para hacer tu voluntad que es agradable y perfecta , gracias señor por la vida de Daniel

  1. El saber que nuestros días solo los tiene contados el Señor me causa paz frente a la muerte.
    Gracias Daniel.
    Dios te bendiga

  2. Nellys+Marina+Rodríguez+Zuleta

    Recientemente escuché que mientras Dios no haya cumplido su propósito en nuestras vidas, somos literalmente inmortales… Creo que eso encaja en esta poderosa palabra que nos has traído hoy, Fercho. Gracias por ser portador de bendición

  3. Marysol+Cecilia+Rodríguez+Zuleta

    Acaso hay una mejor forma de vivir que vivir para Cristo? No conozco otra! Gracias Daniel por esta importante reflexión, un abrazo hijo

  4. Lilia isabel torres ramirez

    Ya habia leido la reflexion. La volvi a leer y cada vez me gozo en la palabra del Señor sabiendo que El esta presente. Gracias Señor por tu cuidado, porque vivir eres Tu. Gracias Daniel.

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