Fares

Leyendo el libro los atributos de Dios de W. Pink, recordé un pasaje bíblico que hace años me llamó la atención sobre los antepasados de Jesús; pensé en ese momento que el actuar de Dios, para nosotros, muchas veces no es más que un enredo de hilos sin principio ni fin, no podemos entenderlo. Sin embargo, Dios es soberano sobre su creación, Él dice “yo soy Dios […] que anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá y hare lo que quiero” (Is. 46:9-10 LBLA).  También enseñan las Escrituras que “Él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” (Dn. 4:35 RVR1960).

En la Biblia hay ciertos pasajes que me gusta llamar paréntesis, pareciera que saltan de la nada y que no tienen continuidad con lo anterior y lo posterior del asunto que se viene tratando. Por ejemplo, el pasaje que está en medio de la historia de José: “Y sucedió que al tiempo de dar a luz, he aquí, había mellizos en su seno. Aconteció, además, que mientras daba a luz, uno de ellos sacó su mano, y la partera la tomó y le ató un hilo escarlata en la mano, diciendo: Este salió primero. Pero he aquí, sucedió que cuando él retiró su mano, su hermano salió. Entonces ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Por eso le pusieron por nombre Fares” (Gn. 38:27-29 LBLA).

En Nehemías 11:1-6 observamos a los descendientes de Fares haciendo parte de la restauración de Jerusalén, los cuatrocientos sesenta y ocho hijos de Fares que se ofrecieron voluntariamente para vivir allí son descritos como valientes, eran hombres de fuertes y respetados, varones que no siguieron la corriente de los demás. También encontramos a Fares siendo parte de la genealogía de Jesucristo en Mateo 1:3.

Al leer estos versículos podemos comprender el texto “habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad” (Ef. 1:11 LBLA). Aquí vemos la providencia de Dios desde la fundación del mundo para que sus planes y propósitos se cumplieran en Cristo, estos actos de Dios nos enseñan a confiar en Él cuando no vemos nada ni entendemos ciertos acontecimientos.

El propósito de los acontecimientos de hoy sólo lo comprenderemos esperando con paciencia los tiempos que Dios ha estipulado para su cumplimiento.  “El que abre brecha subirá delante de ellos; abrirán brecha, pasarán la puerta y saldrán por ella; su rey pasará delante de ellos, y el Señor a su cabeza.” (Mi. 2:13 LBLA).  Este texto se refiere a Cristo y tiene la misma connotación que el nombre Fares, abrir camino, y no cualquier camino, sino “un camino nuevo y vivo que Él inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne” (He. 10:20 LBLA).

Aprender sobre el carácter de Dios fortalece nuestra fe, conocer el actuar de Dios en la historia de cada personaje que Él usó para cumplir su plan de salvación nos insta a seguirle y confiar en su buena voluntad. La Biblia enseña que: “Todo cuanto el Señor quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos” (Sal. 135:6 LBLA), la voluntad de Dios es perfecta, aunque no la entendamos, no nos guste o no nos parezca, sus propósitos siempre serán los mejores y aceptarlos con humildad y agradecimiento será la forma de encaminarnos por la brecha que nuestro Señor abrió para nosotros, las sendas de justicia que Él preparó para nuestros pies.

María Benavides Manjarrez

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG

11 comentarios en “Fares”

  1. Amén. Así como los hilos enredados muchas cosas no entendemos, lo que debemos comprender son los propósitos de Dios y descansar en su voluntad.
    Gracias mi Mayo Dios te bendiga

  2. Amén nos movemos aparentemente por nuestros deseos, decisiones y muchas veces por caprichos , pero al final es la voluntad de Dios la que se establece

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