Filtros

El filtro “es un dispositivo que retiene ciertos elementos y deja pasar otros”[1]; los hay de distintas formas, pero el objetivo es el mismo: eliminar las impurezas. Como creyentes también somos llamados tener filtros espirituales que nos ayuden a depurar aquellas cosas que pretenden entrar en nuestra mente y corazón, que no provienen del Señor y que nos pueden desviar de Su propósito.

En el libro de Daniel encontramos la historia de este joven que filtraba todo en su vida; se encontraba en una posición compleja al llegar exiliado a Babilonia, fue expuesto a la cultura, costumbres y lengua de un país extranjero, todo era totalmente opuesto a lo que había aprendido en Israel. Dice Daniel 1:8: “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse” (RVR1960).

Como vemos, Daniel filtraba hasta lo que se iba a comer. Esto puede parecer exagerado, pero él sabía que dicha comida era impura para los judíos. Daniel sabía que a pesar de estar en Babilonia no era de ellos. Tenía claro a quien pertenecía, por lo que decidió no adoptar los hábitos de un pueblo que no amaba a Dios. Al igual que este joven estamos llamados a cuidar nuestro cuerpo y mente, ¿de qué estamos llenando nuestra mente? ¿Dejamos entrar todo lo que nos llega o procuramos renovar nuestra mente conforme al propósito de Dios?

En 1 Tesalonicenses 5:21 dice: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (RVR1960).  Lo primero que tenemos que hacer para ser buenos filtradores es lo que nos aconseja este pasaje. Someter todo a prueba, es decir, nuestros filtros espirituales deben permanecer sin importar donde nos encontremos, con quien estemos o la situación que estemos atravesando. El creyente siempre debe aferrase a lo verdadero y genuino, y eso solo lo podemos encontrar en la Palabra del Señor.

Efesios 5:10 dice: “Y comprueben lo que agrada al Señor” (NVI). Lo segundo que tenemos que hacer es conocer qué agrada al Señor, no lo que le encanta a mi carne. Si nuestros parámetros no están cimentados en lo que dice la Biblia, en el carácter y atributos de Dios, no sabremos qué cosas hay que depurar. Como hijos de Dios debemos exigirnos conocer más de Cristo a través de las Escrituras, esta es la única manera de filtrar lo que vemos y oímos. De lo contrario, el mundo penetrará en lo más profundo de nuestro ser y terminaremos amoldándonos a él.

De Daniel también aprendemos la importancia de proponernos o determinarnos a hacer algo, una vez sabemos qué le agrada al Señor, podemos tomar la decisión de caminar en ello. Así que, como tercer punto, debemos tener claro que los parámetros de fe no cambian de acuerdo con la cultura, pues vivimos en la tierra, pero somos ciudadanos del cielo; si tenemos claro este principio sabremos a qué decirle no y a qué, sí.

Examinemos qué hay en nuestras vidas hoy, pensemos cuáles son los parámetros que estamos usando para tomar decisiones, sean sencillas o complejas, y contrastémoslo con lo que dice la Biblia, con el carácter santo y justo de Dios. Una vez hecho esto, pidamos dirección al Espíritu Santo para que nos ayude a abandonar y alejarnos de aquello que desagrada al Señor, recordando y considerando siempre que: “Todo [nos] es lícito, pero no todo conviene; todo [nos] es lícito, pero no todo edifica” (1 Co. 10:23 RVR1960).

Mayra Quiñones Herrera

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG.

19 comentarios en “Filtros”

  1. Efectivamente esos filtros espirituales en esta época son de suma importancia ya que la basura que se está mezclando con la sana doctrina es mucha

  2. Efectiva palabra.
    Examiname, oh Dios y conoce mi corazón; ayúdame a desechar lo que no te agrada y guíame por el camino eterno.
    Gracias Dra. Mayra. Bendiciones

  3. Sonia+Marcela+Neira+meza

    Que buena meditación, gracias Mayra por compartir y para llevar presente “solo en el conocimiento de la palabra es como podemos filtrar lo que vemos u oímos”

  4. Nancy+Esther+Rodríguez+Zuleta

    Excelente reflexión Mayra. Definitivamente la Palabra de Dios es el tamiz más fino para colar absolutamente todo en nuestras vidas!!

  5. Bendiciones May. Gracias a Dios por su palabra que nuestro filtro y que gran ejemplo de Daniel. Dios nos ayude a vivir en integridad.
    Gracias por está palabra

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