Presencia

Se cree que el profeta Jonás, hijo de Amitai, vivía en una aldea cercana a Nazaret llamada Gat-hefer.  También se cree que profetizó en el Reino del Norte por la alusión hecha en 2 Reyes 14:25 (RVR1960) durante el reinado de Jeroboam II: “El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer”.

Conocemos bien la historia narrada en el libro que lleva su nombre acerca del mandato recibido de ir a profetizar en Nínive, capital de Imperio Asirio: “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí” (Jon. 1:2 RVR1960).

Lo que me despierta curiosidad es la reacción de Jonás a la orden del Señor: “Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová” (Jon. 1:3 RVR1960). En lugar de recorrer los, aproximadamente, 800 kilómetros que lo separaban de Nínive al nororiente, escogió bajar hacia Jope, al suroccidente, en la orilla del Mar Mediterráneo tomando una nave cuyo destino era la ciudad de Tarsis, una colonia ubicada al sur de España a más de 3.000 kilómetros. Es decir, decidió ir en dirección totalmente opuesta, hacia el occidente, como se puede ver en el mapa.

Jonás parece haber tenido la idea de que la presencia del Señor sólo estaba en un espacio físico que bien podía ser el santuario en el cual él adoraba, tal como ha acontecido con algunos cristianos que durante esta pandemia se han sentido separados de Dios porque muchos templos están cerrados.

Algo similar puede haber ocurrido con Adán y Eva en el Jardín de Edén luego de que pecaron: “Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto” (Gn. 3:8 RVR1960). Creyeron que su pecado había quedado oculto a los ojos del Señor porque Él no estaba físicamente en ese lugar, ellos no lo “vieron”. Es la creencia de que si nadie nos ve, nuestros actos han quedado “escondidos” de Dios.

La verdad acerca de ambas situaciones está contenida en el Salmo 139:7-12 (RVR1960) “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz”.

La única conclusión posible, entonces, es aquella a la cual llegaron los profetas Elías y Eliseo: “Vive jehová, en cuya presencia estoy” fue la expresión que ambos usaron cuando comprendieron que toda nuestra vida transcurre en la presencia del Señor. 1 Corintios 6:19 dice que nuestro “cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en [nosotros], el cual [tenemos] de Dios”. Entonces, sea que adoremos o que pequemos, lo haremos siempre en la presencia de nuestro Dios, honremos en todo tiempo su presencia.

“¡Vive Jehová en cuya presencia estoy!”

Nancy Esther Rodríguez Zuleta

15 comentarios en “Presencia”

  1. Gracias,Nancy. Definitivamente él nos ve y nos conoce.Y por eso nada ni nadie se oculta de su presencia.Siempre estamos en su presencia,aunque a veces pensemos que estamos ausentes.Saludos.

  2. CARLOS LIÑAN PORTO.

    SHALOM SHALOM…!!!CHARLI SHALOM…!!!PRESENTE Y COMBATIENTE…EN SU PRESENCIA!!!Y SII SU PRESENCIA HNOS,NO VA CON NOSOTROS…!!! NO SE MUEVA DE ALLI!!! SHALOM SHALOM.

  3. Ciertamente sea que le adoremos o pequemos ambas cosas las hacemos delante de la presencia del omnipresente Dios. El nos ayude a vivir conscientes de su presencia. Gracias Nancy

  4. Amén. Para Dios nada es oculto, El lo conoce todo. Solo él puede examinar esos pecados que son ocultos.
    Gracias Sra. Nancy. Bendiciones. Saludos para Angela.

    1. Nancy Esther Rodríguez Zuleta

      Amén!!! El Señor lo sabe todo y siempre está dispuesto para ayudarnos. Bendiciones Bibi, le dí tu saludo a Ángela

  5. Interesante constatemente estamos en la presencia de Dios ya sea que nuestro corazón esté rendido a él o este distraído en cosas diferentes

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