Síntomas de la codicia

Mis abuelos maternos vivían en la calle Quero en el barrio San Diego de Cartagena, me contaban una especie de leyenda sobre el “Conde Quero”, quien había sido dueño de la mayoría de las propiedades actuales de la calle que hoy lleva por nombre su apellido.  Decían que fue un hombre muy avaro, que por las amenazas de ladrones tenía guardado un gran botín en un baúl, con un mecanismo sofisticado que debía ser abierto con precaución, si no, su tapa se  cerraba con tan gran rudeza que podía hacerle daño a cualquiera. Relataban ellos que una noche el Conde Quero no podía dormir, sintió ruidos y fue a vigilar su gran fortuna, pero olvidó la forma correcta de abrir el baúl y este lo decapitó. Lo que siempre llamó mi atención sobre tal relato fue la codicia de ese hombre, lo relaciono con lo que dice la Biblia: “Al rico sus muchas riquezas no lo dejan dormir” (Ec. 5:12 NVI).

En la Biblia hay muchos casos de personas que vivieron afanadas por atesorar poder, fama y dinero. Estos personajes reflejaron síntomas, veamos algunos de ellos:

Envidia e ira al ver a otros prosperar: Saúl, no podía soportar cómo David era alabado por sus hazañas (1 Sm. 18:6b-7), luego sintió temor de su prosperidad (1 Sm. 18:15). La codicia de Saúl por el reinado, el poder y la fama era tan grande que lo llevó a odiar a David.

Ceguera espiritual: El joven rico amaba tanto el dinero que prefirió quedarse con toda su fortuna antes que obtener vida eterna (Mr. 10:17-22).

Egoísmo y presunción: El relato del rico y Lázaro nos muestra cómo el rico era indiferente ante su prójimo. Prefería sus lujos y alardear de ellos que compartir con otros (Lc. 16:19-31).

Mentiras para obtener y retener: Desde el principio de las Escrituras vemos cómo Eva se mintió a sí misma, convenciéndose de que comer del árbol que le fue prohibido era bueno (Gn. 3:5); Jacob engañó a su padre para obtener la primogenitura (Gn. 27:19; Ananías y Safira ocultaron la verdad para retener riquezas (Hch. 5:1-11).

Ahora, ¿cómo podemos combatir la codicia?

Ejercitemos el amor a Dios por sobre todas las cosas (Mt. 22:37). Lo primero que debemos saber es que querer prosperar no es malo (Pr. 10:4; 21:5), lo malo es cuando amamos más a las riquezas que a Dios, “porque raíz de todos los males es el amor al dinero” (1 Ti. 6:10 RVR1960).  Debemos entender que todo lo que tenemos es por gracia, porque del Señor son todas las cosas (Ro. 11:36).

Leamos la Palabra. Ella es la mejor medicina contra la codicia; nos limpia y nos redarguye (1 Ti. 3:16-17, Sal. 119-:9).

Ejercitemos la bondad. “Hay más dicha en dar que en recibir” (Hch. 20:35 NVI).  Atesoramos cosas en esta tierra, las retenemos, pero la realidad es que ellas nos retienen a nosotros. Cuando codiciamos, somos presos de la codicia, ser dadivosos nos libera.

No nos engañemos, cuestionemos nuestras motivaciones (Lm. 3:40; Sal. 77:6; 2 Co. 13:5). Cada vez que adquiramos cosas, preguntémonos: ¿hago esto para elevar mi ego o para glorificar a Dios?, ¿esto me ayuda a bendecir a otros?  También cabe cuestionarnos: ¿estoy cumpliendo con mis diezmos y ofrendas?, ¿soy presumido?, ¿he herido a alguien para obtener lo que deseo?, ¿entiendo que lo que tengo no es por mis propios esfuerzos sino por Gracia de Dios?, ¿soy envidioso?, ¿me enojo cuando alguien tiene más que yo?

Confesemos y arrepintámonos.  Finalmente, ¡no dejemos que la codicia nos decapite espiritualmente!  Si después de evaluarnos notamos que hemos caído en la codicia, es tiempo de arrepentirnos confesando nuestro pecado, Dios fielmente nos perdonará (1 Jn. 1:9).

Lina Zea Navarro

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG

30 comentarios en “Síntomas de la codicia”

  1. Carlos Osorio Berrio

    Que buen tema nos tare el señor hoy, no permitamos que la codicia nos decapite!.
    Amado Señor ayúdame a serte fiel con lo que me otorgas en tu gracia, a ser generoso y dadivoso; ayudame a examinar siempre mis motivaciones a la luz de esta palabra recibida hoy.
    Gracias Lina por esta poderosa palabra!

  2. Excelente tema es algo con lo q combatimos todos los hijos de Dios, pues pienso que aun esta el paradigma de que dime cuanto tienes y t diré cuan importante eres, es triste pero cierto sin querer el dinero nos da seguridad y debemos resignificar esto creyendo que Dios es quien nos da las riquezas y así No nos envaneceremos, bendiciones

  3. Gabriela Zea Garcia

    Excelente tema y muy adecuado para a los tiempos que estamos viviendo , ya que la gente se aferra al dinero y los bienes materiales y se olvidan de Dios .

  4. Evelina Zambrano C.

    BENDITO SEA DIOS POR SU EDIFICANTE PALABRA expuesta a través de nuestra Hnita Lina.
    Gracias Linita que Nuestro Padre Dios te siga utilizando
    Que meditemos y reflexionemos más en sus mensajes y lo hagamos vivificante en nuestro andar diario.

  5. Marysol Rodríguez Zuleta

    Oh Señor, que tú seas nuestro tesoro y tu Palabra sea lo que guíe nuestras decisiones. Gracias Lina por compartirnos esta reflexión.

  6. Padre Celestial guárdame de albergar en mi corazón los síntomas de la codicia y lléname más de tu amor y bondad .
    Excelente reflexión Lina. Bendiciones

  7. Nellys Marina Rodríguez Zuleta

    Padre Dios, ayúdame a amarte mucho más que a cualquier bien material. A recordar que si te tengo a ti, tengo todo. Que fuera de ti, nada desee mi corazón… Gracias, Lina por esa meditación tan real y oportuna

  8. Cuando Dios nos bendice es para cumplir con su propósito, para bendecir a otros y para extender el Reino de Los Cielos.
    Las riquezas de esta tierra de nada servirán en la vida eterna, es por eso que debemos orar para que cuando seamos prosperados y bendecidos, en lo mucho y aun en lo poco, podamos administrar con sabiduría las bendiciones que Él en su gracia y misericordia pone en nuestras manos.

  9. Dios ayúdanos a enfocarnos en ti y no en lo material, que no atesoramos aquí en la tierra donde todo es pasajero y se corroe .
    Gracias Lina Dios te bendiga

  10. Amén así es no hay que dejarnos llevar de las codicias …el querer más de lo q tenemos no es agradable ante Dios, aunq material estemos llenos siempre va aver ese vacío espiritual que no se llenará con nada del mundo si no con Dios el sabe lo q es necesario para nosotros siempre y cuando meditemos en su palabra

  11. Así es el dinero no es el problema,el problema es lo que quiere mi corazón hacer con el dinero ya que todo lo que poseo debe GLORIFICAR a Dios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.