Tiempo

Hace días leí un texto llamado “El elogio de la lentitud” de Carl Honoré, que me hizo reflexionar mucho sobre el tiempo. En este texto el autor evidencia cómo el hombre se ha vuelto esclavo del tiempo, cómo un objeto tan pequeño como el reloj marca nuestras vidas, pues tendemos a dividir nuestros días en horas, minutos y segundos, que son llenados por múltiples tareas, tantas que a veces no damos abasto y no nos tomamos unos segundos para respirar. Queremos hacer de todo en poco tiempo y al final eso termina por estresarnos, enfermarnos y nos lleva a descuidar lo que realmente es valioso en la vida: Dios y la familia.

En Eclesiastés 3:1 dice el predicador “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo” (NVI). Este versículo trae una gran enseñanza y es que en la vida cada cosa tiene su tiempo y su hora, como hijos de Dios estamos llamados a priorizar, a buscar primero su Reino y luego lo demás. Al igual que el mundo, tendemos a perdernos en el afán de las cosas terrenales, cada vez queremos más y para poder lograrlo empezamos a restarle tiempo a lo realmente valioso.

En la Biblia encontramos una historia que plasma claramente lo que quiero compartirles. Lucas 10: 38-42 narra la historia de dos hermanas, Marta y María: “Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada” (NVI).

Marta es una mujer con la que nos podemos identificar en algún momento de nuestra vida, llenos de trabajo, quehaceres, compromisos; quizás como ella nos sintamos, afanados, agobiados, desesperados, a punto de estallar, porque no podemos con el peso de los asuntos que tenemos que resolver. Esto sucede porque nos hemos vuelto esclavos de los afanes del tiempo, porque hemos decidido sacrificar, al igual que Marta, la mejor parte por lograr aquello que queremos.

¿A qué cosas hemos renunciado por hacer otras? ¿Cuáles de esas cosas afectan a nuestra familia? ¿Cuáles de ellas afectan nuestra relación con Dios? ¿Ha valido la pena? Sería prudente que contestáramos estas preguntas, porque nos pueden dar luz sobre a qué le estamos dedicando nuestro tiempo. Hermanos, el peligro está en que muchas veces no escogemos la mejor parte, las cosas de arriba, las cosas eternas, que ni el orín y la polilla dañan.

María, en cambio, escogió la presencia del Señor, lo eterno y duradero, su Palabra, aquello que produce fruto, fortaleza y esperanza. No perdamos más tiempo en cosas que nada aprovechan a nuestra vida eterna, recordemos que nuestra morada no es aquí, sino en el cielo y la tierra nuevos. Procuremos invertir nuestro tiempo en buscar el rostro del Señor, en edificarnos con los dichos de su boca, esto es, las Sagradas Escrituras, en compartir con nuestros seres amados y no lo gastemos en tanto trabajo que sólo trae fatiga a la carne.

Hoy hagamos un pare en nuestra ajetreada vida y analicemos si estamos invirtiendo o malgastando nuestro tiempo aquí en la tierra. Que Dios nos dé discernimiento.

Mayra Quiñones Herrera

Equipo Devocionales Diarios ICCCTG.

8 comentarios en “Tiempo”

  1. El tiempo es un regalo de nuestro Creador no se puede sacar al Dios de nuestro tiempo y reemplazarlo por nuestros afanes y desesperos , Dios danos sabiduria para escoger la buena parte.

    1. Lilia Torres Ramírez

      Señor, que sigamos el ejemplo de María y estemos atentos a tu palabra y a tu presencia. Muy buena reflexión. Gracias May.

  2. Carlos Osorio Berrio

    Bendito sea el nombre del Señor y bendita sea su palabra que nos sostiene. Que buena reflexión y sumamente pertinente para estos tiempos tumultuosos que estamos viviendo.
    Ayúdamen Señor a redimir bien el tiempo porque los dias son malos.

    Gracias May por esa palabra

  3. Judith Benedetti

    Y tenemos bien claro que tenemos que aprovechar bien el tiempo porque los días son malos, y tratemos de invertir el tiempo en lo que va a perdurar las cosas de arriba

  4. Mi Buen Padre. En tus manos están mis tiempos; ayúdame aprovecharlos en lo que a ti te agrade.
    Gracias Dra. Mayra, excelente reflexión.
    Bendiciones

  5. Señor ayúdanos a aprovechar el tiempo en lo que es verdaderamente eterno y que que edifica nuestras vidas y familia de este lado de la eternidad. Gracias Mayra

  6. Amén. Ayudame Dios a definir mi prioridades, para no sentirme afanada por aquello que no lo merece.
    Gracias May bonita reflexión estos día medita sobre eso, porque tantas distracciones que quieren robar nuestra atención.

  7. Nancy Esther Rodríguez Zuleta

    Hermosa reflexión. Priorizar nuestra relación con Dios es la mejor manera de planificar el tiempo. A la larga nos damos cuenta que nos alcanza para todo lo necesario. Gracias Mayra.

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